Los orígenes de Portell podríamos situarlos en los asentamientos ibéricos, bastante habituales en la comarca de Els Ports. Pero será con la dominación árabe cuando apreciemos un núcleo de población consolidado y emergente.



La Orden de los Templarios, propietaria medieval de la población, construirá una fortaleza que servirá tanto en la Edad Media como en las guerras carlistas como importante fortificación. La parte superior del castillo, conocida como el Corro ya que allí se celebran en verano las típicas fiestas taurinas comarcales, forma con la Torre (ahora campanario de la iglesia parroquial) un conjunto monumental declarado Bien de Interés Cultural.


Portell cuenta con un singular museo, el del textil, creado por una empresaria local en el que podemos contemplar desde máquinas de hilar antiguas a referencias sobre la tradición artesanal local de els faixeros (recomendamos que el visitante se acerque a las fábricas cuasi artesanales que ofrecen aún productos originales).

Interior del museo téxtil de Portell
La iglesia, con la torre-campanario, la ermita de la Mare de Déu de l’Esperança de la Font o el puente peatonal sobre la Rambla Cellumbres son algunas de las singularidades constructivas de una población que celebra tradiciones únicas como els Peregrins a sant Pere de Castellfort que aún conservan los ritmos y esencias de las romerías medievales.


A pocos quilómetros de la población nos encontramos con Les Alberedes, un paraje singular, habitado hace décadas que nos permite recuperar la memoria de los pueblos abandonados pero que guarda la sencillez y riqueza paisajística de unos núcleos únicos.

 

 

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Galería 1


Galería 2

Museo Textil